En nuestras comunidades de vecinos con frecuencia nos encontramos con cuestiones que no sabemos como resolver. Si a ello añadimos el poco tiempo de que disponemos por el modo de vida actual, los problemas de morosidad en las comunidades cada vez mayor en estos tiempos de crisis, el aumento de inmuebles en alquiler cuyo propietario no puede asumir con la diligencia oportuna las tareas de Presidente, pisos que han pasado a ser propiedad de entidades bancarias, y otros asuntos del dia a día es posible que para su Comunidad de Propietarios sea conveniente plantearse contratar a un profesional externo que administre su finca. Por ello es importante conocer la respuesta a las siguientes cuestiones.
La primera de ellas es saber que un Administrador de Fincas es un profesional independiente sujeto a las normas colegiales, como garantes de la eficacia, independencia y responsabilidad en el ejercicio de sus funciones, que administra los elementos comunes de las comunidades de propietarios, en aplicación de las leyes de Propiedad Horizontal.
La siguiente cuestión es conocer cuáles son las funciones del Administrador de Fincas Colegiado.
1-Gestionar las comunidades con criterios profesionales, consciente de su valor como bien de inversión y ahorro. Consciente que el patrimonio inmobiliario es, en muchos casos, un legado transmitido de generación en generación, gestiona y actualiza las rentas, sus cobros y pagos. Hace las liquidaciones correspondientes y el seguimiento de impagados y morosos.
2-Mediar entre propietarios e inquilinos; entre propietarios y administraciones públicas; y entre los mismos propietarios en los casos de las comunidades.
3-Aplicar las leyes. Interpretar y aplicar la legislación vigente intentando unificar criterios para evitar juicios. Asesorar a las comunidades en el cumplimiento de la normativa legal, aconsejándolas en sus decisiones y cuidando el buen funcionamiento de la Comunidad y dar cumplimiento a los acuerdos de las juntas.
4-Conservar y mejorar la propiedad. Se ocupa de gestionar el mantenimiento de la propiedad inmobiliaria en previsión de problemas, buscando la mejora constantemente.
5-Resolver problemas. Buscar la solución tanto de los pequeños problemas como de los grandes de una manera rápida y eficaz.
6-Asesorar y representar, sobre todas las materias relacionadas con la propiedad inmobiliaria, y además, puede representar oficialmente al propietario, si así lo desea, delante terceros (inquilinos, administración pública, comunidades).
La principal garantía al contratar un Administrador de Fincas Colegiado es la de contar con una serie de ventajas que ofrecen los colegiados a sus clientes como: garantía en la gestión de su patrimonio, amplia cobertura en responsabilidad civil, cualificación profesional y actualizada, especialización en materia de conservación y mantenimineto y el respaldo de un colegio profesional, hecho este muy importante, pues ante cualquier discrepancia el ciudadano podrá acudir ante el colegio de administradores de fincas.
Pablo Barroso Reyes
Administrador de Fincas
Col. núm 5878

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